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El estrato germinativo, también
llamado estrato basal, es el más profundo de todos y se asienta sobre la dermis. Tiene forma ondulada y está formado por una
capa de células de forma más o menos cilíndrica.
Estas células son altas y
están muy apretadas unas con otras, penetrando su base dentada en la dermis. Este dentado junto con la perfecta unión de las
células basales entre sí, asegura la adherencia perfecta de la epidermis con la dermis.
El nombre estrato germinativo
proviene de que en esta capa “germinan” constantemente células nuevas, que son desplazadas hacia la superficie
cutánea. Las células más externas van muriéndose y son reemplazadas por otras recién formadas, que siguen el mismo proceso
de emigración hacia el exterior.
Las células del estrato germinativo
muestran una intensa actividad de división celular, en la que cada célula madre se divide en dos células hijas. Esta actividad
reproductora recibe el nombre de mitosis o renovación celular.
Aunque este proceso de renovación
es constante y continuo, desde el nacimiento hasta la muerte del individuo, hay una serie de circunstancias que hacen que
se acelere o se vaya frenando. Por ejemplo, la edad, el estado de salud, estación del año, etc.
En este estrato existe en
menor proporción otras células de forma irregular, los melanocitos, encargadas de elaborar melanina, que es el pigmento gracias
al cual nuestra piel tiene color.
Este estrato se llama también
Malpighi, en honor al médico anatomista Marcelo Malpighi, que fue el primero en emprender el estudio de la piel.
Está formado por un promedio
de dos a seis capas de células, que van tomando forma de cubo y aplanándose a medida que se acercan a la capa siguiente, es
decir, hacia la superficie.
Estas células están repletas
de sustancias nutritivas y tienen un importante papel biológico.
Tiene un espesor de una a
tres hileras de células de forma más o menos romboide y aplanada.
En este estrato mueren las
células originadas en el estrato basal: el citoplasma de estas células sufre alteraciones y su núcleo se atrofia para desaparecer
en la capa más superficial del propio estrato granuloso.
En el citoplasma de estas
células aparecen unos gránulos de una sustancia llamada queratina.
Algunos autores llaman también
a este estrato capa brillante o capa clara. Representa la zona de transición entre el estrato granuloso y el estrato córneo.
Está formado por una sola
capa de células homogéneas y trasparentes, ya sin núcleo, completamente infiltradas de queratina, la cual reseca las células
y por este proceso de envejecimiento las reducirá a capa córnea.
Este estrato existe sólo
en las zonas de piel gruesa, no en las de piel delgada.
Es la última capa y más superficial
de la piel. Está formada por 15 o 20 asientos, colocados unos encima de otros como las tejas de un tejado. Estos asientos
están compuestos por células muertas, aplanadas, sin núcleo y queratinizadas.
En las áreas sometidas a
presiones y roces mayores o más continuos, como son las zonas palmoplantares, el estrato córneo es más grueso, mientras que
en el resto de la piel es más delgado y flexible.
El estrato córneo es muy
pobre en agua. La piel, para protegerse de la excesiva evaporación de agua de los tejidos del cuerpo, segrega una sustancia
hidrolipídica que actúa como pantalla protectora.
Las últimas capas del estrato
córneo forman una zona descamante donde las células, completamente desecadas, se despegan aisladamente en forma de polvillo,
o en grupos en forma de escamas. Estas células reciben el nombre de células muertas.
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